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El PIB creció por 20 trimestres vía aumento del gasto público, la liquidez y el consumo; pero no por la inversión pública ni privada. El consumo se ha cumplido, en alta medida, por la importación que abarca desde alimentos de la canasta alimentaria normativa, hasta artículos de lujo.
La saturación de la etapa de crecimiento por consumo (2004-2008), la caída de los precios del petróleo en 2008 y 2009 y los niveles bajos de inversión pública y privada, explican la etapa recesiva en que se encuentra la economía actualmente.
Entonces, ¿quién produce y cómo se financia algo que, en condiciones normales, no pudiera financiarse ni sostenerse?
Aquí es donde entra en juego la industria petrolera con su alto margen de ganancia conocido como “renta petrolera”, y sin cuya presencia sería inexplicable, no sólo el crecimiento económico sino la estabilidad política de que han disfrutado el régimen de Hugo Chávez y gobiernos anteriores.
El principal aliado que ha tenido el gobierno en el área económica ha sido el precio del barril de petróleo. Pese a que la producción de PDVSA ha decaído, los elevados precios del crudo -que alcanzaron máximos históricos a mediados de 2008- permitieron ingresar al país cantidades importantes de divisas, que posteriormente regresaban al exterior a cambio de todo tipo de bienes y servicios destinados a satisfacer el boom de consumo que experimentó Venezuela.
De allí el papel fundamental que juegan los precios del petróleo, los ingresos fiscales, el gasto público, el empleo público, los subsidios y la capacidad de importación en sostener a los gobiernos venezolanos de los últimos 50 años.
Lo cierto es que la dependencia del petróleo continuará obligando al país a encontrarse en una situación de incertidumbre en la que, cuando los precios del petróleo son elevados, se impulsa la actividad económica y, cuando los precios caen, la economía entra en recesión.
El Presupuesto Nacional para el 2010 se estimó, de forma controlada, bajo premisas superadas: barril de petróleo a 40 USD/B y un tipo de cambio de 2,15 BS/USD. La estimación de un precio del barril tan bajo se fundamenta en el comportamiento registrado en el mercado petrolero durante el segundo semestre de 2008 (el barril cayó de 130 a 32 USD/B).
Sin embargo, la tendencia ha sido al alza desde el inicio de 2009, por lo que se proyecta que el precio promedio para el 2010 pudiese rondar los 70 USD/B. Tomando en cuenta esta estimación y que el bolívar fue devaluado a un tipo de cambio de 4,30 USD/B, el gobierno contará con unos ingresos mayores a los que fueron presupuestados.
Por su parte, el incremento que se espera de la liquidez para el segundo semestre, producto del gasto público dirigido a mejorar la situación política del oficialismo de cara a las elecciones de diputados a la Asamblea Nacional, conlleva a estimar una inflación superior a la de 2009.
Tomando en consideración que, en el 2009, a pesar de que el consumo privado cayó por primera vez desde el Paro Cívico Nacional, la inflación se mantuvo en niveles superiores al 25%, siendo Venezuela el país con el mayor incremento de precios del continente americano.
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Estas perspectivas serán ampliadas por José Antonio Gil Yepes, el próximo 15 de julio en el Taller sobre Ajuste de Presupuesto 2010 y Perspectivas 2011 que será dictado en Caracas. Aún tiene la oportunidad de inscribirse.
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